Los años 80. I parte: El placer de pintar

Los años 80. I parte: El placer de pintar

Blog POR Ajoblanco

Ajoblanco nº 46, 11.1992

Tras la resaca del conceptual y de los movimientos teorizantes de los sesenta y setenta, los años ochenta figurarán en las páginas de la historia del arte marcados por el retorno a la pintura. Sin caer en el simplismo de tachar en bloque este retorno como regresivo y reaccionario, pero sin ignorar las presiones del mercado del arte, la necesidad de las galerías de "productos" que vender, y los casos flagrantes de falsas genialidades, Kevin Power analiza el fenómeno mediante la aproximación diferenciada a las distintas tendencias e individualidades, y en una serie de lúcidas y rápidas pinceladas -donde hay espacio para el humor, la crítica corrosiva y la defensa apasionada-, nos da las claves para comprender el complejo panorama artístico de un convulso fin de siecle.

Es evidente que el retorno a los placeres de la pintura que marca el principio de la década de los ochenta puede considerarse como una reacción a la austeridad, el esoterismo y el trabajo teorizante de los setenta, y en particular al desvanecimien­to y la declinación de la pintura por influencia del arte minimalista y del conceptual.

En Europa y en Estados Unidos, muchos de los artistas asociados a esta vuelta a la pintura tienen un pasado ine­quívocamente conceptual. Me refiero en concreto a artistas co­mo Salle y Fischl (que estudiaron en Los Angeles con Baldessari); a Cucchi y Clemente; a Bruce McClean; a Julio Sarmento; a Kiefer, a las "Cartas de Color' de Richter de mediados de tos sesenta y a las acciones de Im­mendorf [aunque debería aclarar en seguida que el compromiso de los artistas alemanes con la pintura data de los sesenta (los significativos ''ditirambos" de Lu­pertz en 1964 y los miembros torturados de Baselitz de 1963, influidos por Artaud), y que en el caso de esos artistas no había ningún retorno, sino que el reco­nocimiento internacional llegó con retraso y sólo se produjo cuando el énfasis generalizado volvía a ponerse en la pintura, a principios de los años ochenta]; y en Ferrán García Sevilla. Piezas fotográficas, acciones, happe­nings, influencias de Fluxus y del situacionismo, todos estos ele­mentos forman parte integral de la historia de sus obras.

Captura de pantalla 2017 08 04 a las 19.08.46David Salle, His Brain, 1984. Whitney Museum

¿Cómo deberíamos ver en­tonces el arte conceptual frente al paradójico retor­no de artistas vagamente relacio­nados con algunas de sus prácti­cas al propio medio que parecían condenar de un modo tan expre­so? El arte conceptual había de­clarado el fin de la pintura, pe­ro como Clemente nos dijo en cierta ocasión, esta prohibición era suficiente en sí misma como para provocar la reacción de los artistas contra ella.

Captura de pantalla 2017 08 04 a las 19.28.43Robert Longo, Longo, 1981

Cuando se enterraron los sueños utópicos de mayo de 68 (y el arte conceptual tiene algunas de sus raíces en aquella irrupción de idealismo juvenil), la sociedad volvióa sus propios placeres egoístas.

 

Próxima entrega viernes 18 de agosto: El Arte de los 80. La América Postmoderna. La apropiación y el mundo de la imagen (2ª parte) / Ajoblanco nº 49, 02.1993

 

Ver en Issuu

Adjuntos

Más en el Blog

Los tiempos sí cambiaron

Los tiempos sí cambiaron

Blog POR Pepe Ribas. Mayo de 2021.

Por fin una exposición del underground y de la contracultura de los años 70 en Catalunya. Fueron unos años de creatividad desbordante, sin cánones impuestos, vividos al margen de prebendas, partidos e instituciones. Las incoherencias del régimen franquista en su decadencia, la persecución centrada en los partidos políticos marxistas e independentistas, y la distancia geográfica que nos alejaba del centro neurálgico del poder, posibilitaron unas grietas por las que se coló una parte de la juventud inquieta y conectada con las corrientes contraculturales que llegaban de fuera.

Rosal en Taita

Rosal en Taita

Blog POR Antonio Otero García-Tornel

Jaime Rosal era un tipo raro. Traducía a los franceses de la Ilustración (una gauche divine más bien olvidada), decía lo que pensaba y fumaba en pipa con delectación.

Underground: Barcelona contraataca

Underground: Barcelona contraataca

Blog POR Miquel Molina

El Palau Robert prepara una exposición que reivindica la contracultura de los setenta.